Con la casa, la ropa y yo al día, he encontrado tiempo esta mañana para poder resumiros el viaje que hemos hecho este verano. Ha sido muy familiar -Él y yo hemos ido con mis padres- y son muchas las ciudades que hemos tenido la oportunidad de visitar a lo largo de estas dos semanas.
Empiezo...
El primer destino, como ya os adelanté fue Civitavecchia y, desde allí, nos trasladamos a Roma para poder pasar un día en la ciudad eterna. Como imagináis, en ocho horas no da tiempo a ver prácticamente nada, pero como todos la conocíamos, por lo menos pudimos volver a ver las cosas más importantes y los lugares más increíbles que la ciudad alberga: el Foro Romano, el Coliseo, el Panteón, la Plaza Navona, con sus tres fuentes y San Pedro en el Vaticano.
Como ya os dije, una pequeña se unió a nosotros y, como el gnomo de Amelie, ha querido salir en muchas de las fotos ;)
Las pasadas dos semanas, nuestra casa ha sido el mar, algo a lo que nos acostumbramos muy pronto.
Pues bien, después de la visita a Roma, nos aguardaba otra parada. He de reconocer que uno de mis sueños desde pequeña era visitar las Pirámides egipcias y este verano, finalmente, pude verlo cumplido. No tengo palabras para describirlas... Sencillamente INCREÍBLES!

El Cairo ha sido la ciudad más lejana que hemos visitado y, de vuelta al continente europeo, hicimos parada en varias de las islas mediterráneas como Rodas (aclaración: la imagen que publiqué en el post de Rodas, no es tal, sino que la confundí con la playa de Rodas en las islas Cíes. Muchas gracias, AzulDeLuna, por la aclaración ;) o Chipre...
Y además, hicimos parada en El Pireo y volvimos a Atenas y en Katakolon, para visitar la ciudad en la que nacieron las Olimpiadas: Olimpia.
Terminamos nuestro periplo pasando dos días en Florencia. En cuento tenga otro hueco, prometo enseñaros fotos en forma de una ruta de viajes ;) Mientras tanto, espero que os haya gustado y...
¡que tengáis un buen día!